Recuerdos veraniegos
- Guarida MV
- 28 oct 2019
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 24 nov 2019
Con el cambio de hora, me he puesto un poco nostálgica y he recordado al verano. Por aquí os dejo algunas fotos de mi pueblo, Casillas de Ranera, el pasado mes de agosto.

El pico de Ranera (1430 metros) de lejos, concretamente desde el atajo del camino a la piscina. Esta foto la tomé el día 8 de agosto a las 21:25 horas después de haber salido a correr. Esta montaña es, para mi y para muchos de los paisanos de Casillas de Ranera, el símbolo sin duda alguna de la aldea. Antes, cuando las comisiones de fiestas hacían camisetas, crearon una especie de logo del pico que estaba impreso en ellas. ¡Menudo orgullo llevar esa camiseta! Porque me recuerda a mis raíces, y al lugar que, pase lo que pase, siempre volveré. Como dice un poema que escribí, "hay un lugar en la montaña al que siempre quiero volver..."

Foto del 4 de agosto en Santo Domingo de Moya (Cuenca). Primer día de fiesta del verano. Las 7:34 horas de la mañana, camino al taxi que nos llevaría a casa (unos 20 min de viaje). Benditas las carcajadas sin sentido en los viajes de vuelta al pueblo, o en las charlas en la plaza al volver, hablando un poco de todo, y esperando a que salga el vecino a llamarnos la atención para irnos a casa. "Que son las seis de la mañana...".
En el pueblo, el vínculo que se crea con las amistades es especial, no se puede explicar con palabras porque, sencillamente, solo los que lo vivimos lo podemos entender. Es un vínculo que permanece intacto pase el tiempo que pase, y por eso es indescriptible. Si no existes yo me muero porque eres la suerte que me arropa del frío.

Un amanecer al volver de fiesta siempre es especial. El cielo de esta foto no está editado, es tal y como estaba el día 25 de agosto a las 7:06 de la mañana al volver a mi casa. Me paré un momento a observarlo y fue increíble, "que bonito", pensé. También me quedé pensando en lo afortunada que soy de tener ese rincón en el mundo especial, y del que me siento muy orgullosa, como es mi pueblo. A veces no nos damos cuenta, pero son esos momentos los que marcan las diferencias y los que nos llenan de felicidad.
Fotos y texto por: Alba Hernández Valle
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